Durante los meses de julio y agosto, las personas usuarias de los diferentes recursos de Adacen (Residencia, Centro de Día y Centro de Atención a la Dependencia) disfrutan de las piscinas de Mutilva gracias a la colaboración y las facilidades ofrecidas por el Ayuntamiento.
Dos días a la semana, los diferentes grupos se organizan y van rotando para que todas las personas que lo deseen puedan participar en esta actividad lúdica. Además de facilitarnos el acceso gratuito, nos reservan un espacio en la zona de hierba que permite disfrutar de las instalaciones con mayor comodidad.
Desde Adacen queremos agradecer especialmente al Ayuntamiento y al equipo del polideportivo de Mutilva su cercanía, disponibilidad y compromiso. Su colaboración permite que esta actividad pueda desarrollarse cada verano y que las personas usuarias disfruten de un espacio comunitario en condiciones adecuadas.
Mucho más que una actividad de ocio
Una jornada en la piscina es también una oportunidad para salir de los espacios habituales, relacionarse con otras personas y participar de la vida de la comunidad.
Especialmente para las personas que viven en la Residencia de Adacen, estas salidas permiten disfrutar del verano y realizar actividades cotidianas fuera del entorno residencial. Ir a la piscina, compartir un espacio público, tomar el sol o disfrutar del agua son experiencias habituales que también deben estar al alcance de las personas con discapacidad.
La actividad contribuye, además, a mantener y reforzar capacidades personales, favorecer las relaciones sociales y generar experiencias significativas vinculadas a los intereses y preferencias de cada persona.
Participar en la comunidad forma parte del proyecto de vida
Esta manera de entender las actividades está directamente relacionada con el modelo de Atención Integral y Centrada en la Persona (AICP) que orienta el trabajo de Adacen.
Este modelo sitúa a cada persona, sus preferencias, decisiones y proyecto de vida en el centro de los apoyos. Implica favorecer su autonomía y ofrecer oportunidades para que pueda continuar tomando decisiones sobre su día a día, manteniendo relaciones significativas y participando activamente en su entorno.
Porque la inclusión no consiste únicamente en disponer de recursos específicos. También significa poder utilizar y compartir los espacios de la comunidad, participar en las mismas actividades que el resto de la ciudadanía y formar parte de la vida social.
Y, en verano, hacer comunidad también puede ser algo tan cotidiano como disfrutar de una jornada de piscina.
