Por Miguel Angel, Cristina, Imanol y Manolo Mariñelarena
Un miércoles cualquiera se convirtió en una fiesta gracias a nuestro súper voluntario de cabecera (Jesús) que propuso una comida de convivencia en formato calderete de patatas y costilla de cerdo, y de postre la rica comtessa… No faltó tampoco el café para cerrar la comida y el buen ambiente como ingrediente principal, risas y buenas anécdotas con las compañeras y compañeros de Adacen.
Un día para repetir



