Exigimos avanzar en el modelo de obra social.

Las entidades que formamos el denominado Tercer Sector y en particular las asociaciones que trabajamos en favor de las personas con discapacidad, estamos asistiendo con preocupación al debate que se ha abierto sobre la viabilidad de las cajas de ahorros. Como es de sobra conocido, las obras sociales de las cajas suponen uno de los principales resortes financieros con los que cuentan las ONG para la prestación de servicios a la sociedad. En nuestro caso, muchos de los programas y proyectos implantados para mejorar la calidad de vida de los afectados por daño cerebral adquirido, sencillamente no hubieran sido posibles sin las aportaciones de estas entidades. Aunque se trata de una cuestión de alcance nacional ya que afecta a la esencia misma de nuestro modelo financiero, en el que las cajas han desempeñado un papel fundamental, quisiera, por razones tanto geográficas como de actualidad, centrarme en el caso concreto de Caja Navarra. No puedo ni debo entrar en el debate sobre la gestión de la entidad. Me veo en la obligación de dejar constancia de la importancia que para entidades como la nuestra ha desempeñado y desempeña la Obra Social de CAN a través de su modelo de banca cívica. Desde nuestra fundación en 1994, Adacen ha encontrado un apoyo continuo de la entidad navarra para realizar nuestro fin social: la mejora de la calidad de vida de las personas afectadas por Daño Cerebral Adquirido y las de sus familias. Se trata de un servicio no alternativo sino esencial, ya que en Navarra no existe otro centro ni público ni privado al que los afectados por DCA puedan dirigirse una vez obtienen el alta hospitalaria. En concreto, el apoyo de Caja Navarra ha sido vital para la puesta en marcha y viabilidad de los recursos que ofrecemos. Por su importancia cabe destacar el desarrollo del Centro de Atención a la Dependencia (CAD), que se ha podido financiar gracias a los 350.000 euros aportados en el periodo 2005-2010 por los clientes de Caja Navarra, a los que desde aquí agradecemos la confianza depositada en nosotros. Estas aportaciones han hecho posible la consolidación de un recurso de carácter ambulatorio centrado en la rehabilitación multidisciplinar de los afectados por daño cerebral, donde además se realizan las valoraciones iniciales a los usuarios y labores de apoyo familiar. En la actualidad, Adacen obtiene una parte importante de su financiación gracias al proyecto 10.140 de Caja Navarra: Atención a la cronicidad en personas afectadas por daño cerebral adquirido y sus familias, aportación vital para el mantenimiento los servicios prestados por ADACEN.

Este es solo un ejemplo de cómo una formula innovadora en el ámbito europeo como son las obras sociales, repercute en beneficio de la comunidad, y más en concreto en la mejora de la calidad de vida de aquellos con mayores dificultades. Por aportar algunos datos como referencia del valor que las aportaciones de muchas cajas y entidades hacen posible, el Centro de Atención a la Dependencia de ADACEN prestó por ejemplo durante el año 2010 tres mil sesiones de fisioterapia, logopedia y terapia ocupacional.

En este sentido, las cuatro plataformas de organizaciones sociales con más peso en España, entre las que se encuentra el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), del que ADACEN forma parte, han hecho público un manifiesto de apoyo a las obras sociales de las cajas. El documento recuerda que “las actividades y centros de las obras sociales dan empleo a más de 40.000 personas en España y contribuyen de manera nítida al bienestar de las personas más vulnerables. Los 2.508 millones de euros que destinan a proyectos sociales son garantía para la construcción de una sociedad más justa y cohesionada”.

ADACEN representa un ejemplo palpable de cómo el compromiso de todas las entidades y personas que nos apoyan, ha hecho posible convertir en realidades lo que un día fueron sueños, pero no queremos detenernos, contamos con nuevos proyectos que queremos desarrollar. El incremento de la esperanza de vida de los afectados de DCA hace necesario el desarrollo de nuevos servicios y recursos de atención una vez superado el umbral de los 65 años. Para poder desarrollar estos proyectos, contamos con que el modelo de obra social se consoliden a futuro y que exista la seguridad de que mantengan su presencia y dotación, dando siempre prioridad a aquellos servicios como los de atención a la discapacidad que son básicos para muchas personas. Solo así la continuidad de nuestros recursos y proyectos estará garantizada.

Escrito por:

En octubre de 1994 se constituye la Asociación de Daño Cerebral de Navarra, ADACEN, organización sin ánimo de lucro fundada por familiares y afectados de daño cerebral. Su objetivo es informar y sensibilizar a la sociedad y a las instituciones de los problemas y necesidades que este colectivo presenta.

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